El cubano Vladimir González González, reportado como desaparecido

El cubano Vladimir González González, de unos 46 años de edad, decidió rehacer su vida en Mérida y establecerse con su familia, pero al parecer fue ubicado por gente que conoció en el penal de Cancún y fue “levantado”, ya que la última vez que tuvo comunicación con su esposa fue el pasado sábado, cerca de las 3 de la tarde, cuando le envió una fotografía desde el puerto de Progreso por medio de su teléfono celular.
Temerosa por la vida de su pareja sentimental desde hace 7 años, Perla Lizzete Cordero, natural de Ciudad Juárez y vecina de Mérida, se presentó ante la Fiscalía General del Estado, en la Dirección de Investigación y Atención Temprana, Unidad Especializada en el Combate al Secuestro, y presentó la denuncia correspondiente ante el Agente Investigador Carlos Alejandro Velásquez Azarcoya.
En la denuncia señala que es pareja sentimental del cubano Vladimir González, con quien radica en Mérida desde los primeros días del mes de agosto, junto con sus tres hijos.
Es el caso que el pasado 4 de noviembre Vladimir salió con un amigo al que conoce como Joelvis, también originario de la Isla, quien le había presentado a una persona del sexo masculino, al parecer de nombre José Luis, quien tiene un rancho en la población de Ixil.
Al volver al mediodía le platicó que esa persona lo había invitado a probar una lancha en el puerto de Progreso, dos horas después llegó a su domicilio un taxi de la plataforma Uber para llevarlo hasta un comercio de 24 horas que se ubica en la lateral de la carretera Mérida-Progreso, información que le proporcionó el mismo chofer y que a su pareja lo esperaba una persona en una camioneta negra tipo Escape.
Después le mandó unas fotografías y en el mensaje del celular le decía que estaba en el puerto de Progreso probando una embarcación y la última vez que tuvo contacto con él fue a las 15:19 horas del mismo día 4 de noviembre.
Afirma que ha sido en vano cualquier tipo de contacto con Vladimir, que no es afecto a las bebidas embriagantes ni a las drogas, tiene una estatura de un metro 62 centímetros, de tez clara, de complexión robusta, pesa 94 kilos, aproximadamente, escaso cabello, tiene barba tipo piocha de color entrecano, como seña particular tiene una cicatriz en el costado derecho del abdomen como resultado de una operación y 4 tatuajes, uno de ellos con el nombre de Perla.
Expuso que su esposo conoció en la prisión, donde estuvo preso por un delito de robo que al final de cuentas no le fue comprobado, a dos cubanos que al parecer se dedican al tráfico de personas y que pudieran estar implicados en su desaparición, Remigio Valdez y Tomás Valdivia.

Comentarios

Deja una respuesta

Loading Facebook Comments ...