Slobodan Praljak, ex comandante en la guerra de Bosnia, se suicidó ingiriendo veneno mientras se celebraba el juicio que lo acusaba a él y otros cinco cargos bosnios de crímenes de guerra. La sesión ha quedado suspendida.

Como se puede ver en el vídeo, el ex militar se bebe un pequeño bote en la corte al grito de “No soy un criminal de guerra”. Una situación que ocurre momentos después de que los jueces en el Tribunal Penal Internacional de la ONU confirmaran su sentencia de 20 años tras una apelación. El abogado de Praljak ha explicado que “mi cliente dice que ha tomado veneno”, antes de que el juez que presidía la sala suspendiera la audiencia y llamara a un médico. Finalmente, Praljak ha muerto a causa del veneno.

Praljak fue uno de los seis ex líderes políticos y militares que tuvieron que escuchar sus veredictos de apelación este miércoles. Todos habían sido condenados en 2013 por perseguir, expulsar y asesinar a musulmanes durante la guerra de Bosnia.

El tribunal, que la semana pasada condenó al antiguo jefe militar serbobosnio, el general Ratko Mladić, por genocidio y otros crímenes de guerra, se estableció en 1993, mientras se libraban los combates en la ex Yugoslavia.

En el caso de Praljak, fue acusado específicamente de ordenar la destrucción del puente de Mostar del siglo XVI en noviembre de 1993, el cuál y según los jueces, “causó un daño desproporcionado a la población civil musulmana”.

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