Conectate con nosotros
02 de Julio de 2020

Generales

Cumple cinco años estudiando la costa yucateca el Laboratorio de Ingeniería en Procesos Costeros de la UNAM

El observatorio costero del Laboratorio de Ingeniería en Procesos Costeros del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (LIPC-UNAM) cumplió cinco años en operaciones estudiando el comportamiento de la costa yucateca.

Avatar

Publicado

el

SISAL, comisaría de Hunucmá.– El observatorio costero del Laboratorio de Ingeniería en Procesos Costeros del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (LIPC-UNAM) cumplió cinco años en operaciones estudiando el comportamiento de la costa yucateca.

El observatorio costero es el resultado de un proyecto infraestructural que inició con el establecimiento de unos anemómetros (instrumentos para medir el viento), la implementación de la primera estación de videocámaras en el país, la integración del sistema AWAC que proporciona las variaciones de la superficie del mar que permiten conocer los sistemas de oleaje y corrientes, y un sistema de GPS de alta resolución mediante el que se obtiene el volumen de la arena con datos de topografía y batimetría.

Desde sus inicios en 2010, en el laboratorio se desarrollan diversos proyectos de investigación relacionados con las variables de vulnerabilidad, peligro y riesgo en la costa de Yucatán. “La vulnerabilidad se refiere a la manera en que un evento afecta un sistema; el peligro es un evento que tiene el potencial de provocar un daño, como el caso del oleaje de una tormenta; el riesgo se refiere al periodo de retorno de un evento, mismo que se obtiene mediante estadísticas”, indicó Ernesto Tonatiuh Mendoza Ponce, investigador del LIPC y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel I, según cita la Agencia Informativa Conacyt.

Tras realizar su estudio de doctorado en la Universidad Politécnica de Cataluña, Mendoza Ponce se integró al LIPC mediante el programa de repatriación de Conacyt y fue uno de los investigadores responsables, junto con la doctora Elena Ojeda Casillas, de la primera estación de videomonitorización operacional en México, la cual comenzó a funcionar en el puerto de Sisal a partir de agosto de 2012.
Primera estación de videomonitorización de playas en México

La videomonitorización registra efectos de la marea, el oleaje, las corrientes paralelas a la costa, la inundación y la erosión durante eventos extremos como tormentas. Mendoza Ponce comenta que en Yucatán la temporada de nortes empieza en octubre y termina en abril; durante estos meses la costa de Sisal sufre modificaciones importantes, y también es cierto que en verano el ancho de la playa de Sisal se recupera, ya que es en esta época cuando el oleaje es mucho más laxo.

Arvus es el nombre del sistema de videomonitorización que consiste en cinco cámaras que obtienen imágenes de la costa cada media hora. Funcionan durante 10 minutos a una velocidad de 7.5 F/S y la totalidad de las imágenes se promedia para componer una imagen llamada Timex (time-exposure) y un negativo llamado varianza.

Del total de imágenes se selecciona una al azar, que puede consultarse por cualquier persona en una página disponible en Internet de código abierto (aquí) en tres versiones: Timex, Variants, Snap. Actualmente se tienen tres años de datos de fotografías tomadas cada media hora en la costa de Sisal.

Mediante un análisis las imágenes se convierten en vistas en planta, es decir, en un tipo de mapa con el que pueden hacerse mediciones de línea de costa y sus variaciones en el tiempo, ya sea en horas, semanas o meses, así como observar el comportamiento de las barras submareales, las barras intermareales, incluso las transformaciones de la vegetación costera tras los efectos de los nortes.

“El sistema de cámaras nos permite obtener una gran cantidad datos con los que podemos llegar a predecir qué tanto se va a erosionar o se ha erosionado la playa, qué tanto se ha recuperado, si existen patrones de erosión crónico o de acreción (crecimiento de la playa)”, comentó el investigador.

Una función importante de la videomonitorización es la validación de los modelos matemáticos. Con el conjunto de mediciones se pueden obtener los índices de vulnerabilidad, peligrosidad y riesgo que pueden ser integrados en un sistema de información geográfica y localización que es útil para las personas que no están acostumbradas al idioma científico; por ejemplo, a través de un código de colores pueden indicarse los resultados acerca de la peligrosidad de las tormentas.

Mendoza Ponce afirmó que la instalación de equipo electrónico es difícil por las condiciones climáticas como el calor y la humedad. Una vez que se establecen se busca el campo de visión con la combinación de las cámaras y los lentes, tras lo que se determinan los puntos de control mediante el GPS.

El sistema de videomonitorización se desarrolló por primera vez en la Universidad de Oregón durante los años ochenta, con lo que se conoció el potencial del uso de cámaras para la investigación en costa. En la actualidad las licencias se venden anualmente.

Además de la estación en Sisal, en el mes de septiembre el investigador instaló la segunda estación en Puerto Morelos, Quintana Roo, con el objetivo de conocer más sobre el comportamiento de los sargazos y las algas que afectan la costa.

Avatar

Publicidad
¡Déjanos tus comentarios!

¡Hola, déjanos tus comentarios! Dale click para comentar


Publicidad

Suscríbete a nuestro boletín

Suscríbete a nuestro boletín de noticias y recibe notificaciones cuando publiquemos nuevos artículos de forma gratuita.

Gracias por suscribirse.

Algo salió mal.

Publicidad

Facebook

#LOMASLEIDO