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17 de Julio de 2024

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Regulares capturas al reanudarse la temporada de mero en Yucatán

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Luego de más de 20 días de permanecer en alta mar, los primeros barcos que zarparon al inicio de la nueva temporada de mero regresaron con bajas capturas, lo que empujó al alza el precio del mero rojo y del negrillo.
El precio del primero al cierre de la temporada pasada (enero) fue de 140 a 150 pesos el kilo, y del negrillo, de 170 a 180 pesos el kilo.
Ayer los precios que circulaban en el puerto eran de hasta 170 pesos el kilo de mero rojo y hasta 220 pesos el kilo de negrillo, derivado de la baja captura general de los barcos.
Ayer se realizó un desembarco de mero en este puerto de abrigo así como el movimiento de camionetas con cabina de enfriamiento, autos, vendedores y las llamadas “gavioteras”.
Desde temprana hora, los barcos que “pegaron” el domingo, empezaron a descargar ayer lunes las primeras cajas de meros, la mayoría de gran tamaño, según publica Por Esto.
Los patrones de barco y dueños de embarcaciones coincidieron en señalar que la captura fue “muy baja”.
“Para ser el primer viaje, luego de dos meses de veda, la verdad es muy poco regresar con una tonelada y 400 kilos, porque apenas y con 2 toneladas salimos tablas y sin deudas; ahorita con esto, tendremos que hacer préstamos para volver a salir. Nosotros nos fuimos el 2 de abril, el segundo día que se abrió la temporada, y regresamos ayer 21 (domingo) en la noche, hicimos más días para ver si traíamos más, pero no se pudo. Trabajamos 15 días bien, el resto fue viaje y los fuertes vientos que hubo”, relató Eduardo Gómez Ramón, patrón de barco de Alicia II.
Esta embarcación solamente capturó mero rojo, ya que es un “barco botero”, es decir, no lleva el carrete de línea, sino que lleva alijos en los que se desplaza la tripulación y desde ellos “tiran el palangre”, como si fuera un pesca ribereña en lancha.
“Mi tripulación es de 13, porque llevamos los botes, no tenemos la línea en el barco para tirarla. Nosotros nos fuimos al este, hacia el Faro de Yalkubul, y regresamos con poco mero, sólo mero rojo, porque no tiramos línea de fondo, que es donde nada el negrillo. Eso sí hubo mucho viento. Nos vamos a preparar para irnos el viernes de nuevo, hay que ir para tratar de emparejarnos, aunque hay muy poco mero”, insistió.
La veda del mero en el litoral yucateco se aplicó por segundo año consecutivo del 1 de febrero al 31 de marzo, cuando antes era de sólo un mes, ya que la biomasa de esta especie cada vez es menor.
Sin embargo, los barcos pesqueros al reiniciar la captura reportaron bajos resultados, al igual que los pescadores ribereños, como publicó Por Esto! la semana pasada.
“No hay mero, está escaso, por eso muchos no han vuelto, se fueron 22 o 23 días, lo más que se pueda para traer más, pero la verdad es que no hay, está bajo”, dijo.

Poco mero, precio alto

Alicia Pech Cardeña, propietaria de embarcaciones y quien registraba el desembarco del mero capturado, reconoció que hubo una baja captura de mero de 1 tonelada y media.
“Para salir parejos deben regresar con 2 toneladas y para ganar deben traer más, pero está muy bajo, este barco es botero y no trae negrillo, puro mero rojo. Lo único bueno es el precio, el rojo se paga en 165 pesos y el negrillo en 220 pesos, es un buen precio, pero porque hay poco. Yo se lo vendo al que quiera comercializarlo, yo no lo comercializo, no tengo congeladora”, relató.

Alegría

Aunque la captura fue baja, los hombres de mar estaban alegres de haber regresado, de ver a sus familias, amigos y pisar tierra, ya que fueron más de 20 días en alta mar.
Pascual Vázquez Canul, “Pascualito”, patrón del barco Fresco 11, regresó con sus 5 tripulantes y menos de una tonelada de mero, principalmente negrillo.
La emoción y felicidad de ver los grandes ejemplares de negrillo que desembarcaban del barco hacía suponer que fue una buena captura; sin embargo, “Pascaulito” aclaró que el viaje fue de baja captura.
“Está bajo, no hay mero, yo me doy cuenta que es por la explotación, es lógico, si todos estamos sacando, el mero se va, se aleja, es como nosotros si aquí somos muchos y no hay trabajo, te alejas y buscas en otro lado, así lo hace el mero. No hay mero. Donde nosotros estábamos, hacia barlovento, había varios barcos, somos muchos, nosotros trajimos como 800 kilos, ni a la tonelada llegamos, pero fue de negrillo”, dijo el hombre de mar.
Del barco sacaban las cajas con los grandes ejemplares de negrillo, los recibían los trabajadores de la congeladora, quienes portaban botas, cubre cabello y guantes para llevar los ejemplares a la báscula y luego al camión.
“La congeladora está enfrente, en Yucalpetén, ahí se procesa y todo va para exportación, unos se filetean y otros se mandan enteros, ya se esperaba que llegarán los barcos”, dijeron los trabajadores de la congeladora.
Para “Pascualito” es preocupante que la captura sea baja porque hay empresarios que deciden “amarrar” sus barcos, con lo cual dejan en el desempleo a cientos de pescadores.
“El riesgo de las bajas capturas es que los patrones digan que ya no salimos, porque pueden decir que ya no les resulta mandar el barco, y que traigan baja captura, por fortuna con mi patrón, que es buena persona y le conocemos como ‘El Chilaquil’, nunca nos ha dejado y no ha amarrado los barcos, pero hay quien sí lo hace y eso preocupa porque mucha gente trabaja en esto, véalo, cuanta gente bajando el mero”, dijo.

De Mérida a Miami

En la Federación de cooperativas pesqueras del poniente el precio del mero rojo fue de 170 pesos y del negrillo de 200 pesos.
Solamente llegó un barco de los 4 que tiene destinados al mero y regresaron con 1 tonelada 300 que se procesó ayer mismo y se exportó a EE.UU. en el vuelo de las 5 de la tarde con destino a Miami.
Felipe Álvarez Carrillo, responsable de la planta de la Federación, relató que para ellos el barco tuvo una buena captura, ya que regresó con 500 kilos de cubera, 500 kilos de negrillo y 300 kilos de mero rojo.
Entre 2 fileteras, 4 empacadores y 2 fileteros, procesaron el pescado; algunas tallas las filetearon y las embolsaron en paquetes de 10 libras.
Las cabezas se guardan para carnada en tiempo de langosta, en tanto que el pecho y los cachetes los trabajadores los venden por su cuenta. La piel y el esqueleto son desperdicios.
Una vez que el filete se embolsa, se coloca en cajas enceradas, embolsadas, con unicel y una bolsa de hielo-gelpack (semejan una nevera para que se conserve fresco hasta su llegada), con capacidad de 55 libras, se fletan y están listas para viajar.
“También estamos empacando el negrillo entero, va en estas cajas de 110 libras. Hoy mandamos 18 cajas de mero entero y 8 cajas de filete, todo llegó ayer y vuela hoy y hoy mismo lo tiene el comprador; es pescado fresco de exportación”, dijo Álvarez Carrillo.
Para hoy martes y hasta el jueves esperan la llegada de los otros 3 barcos.

Este texto fue editado por el equipo de redacción de ProgresoHoy.com. Colabora con nosotros enviando reportes, quejas ciudadanas, o noticias a nuestras redes sociales, escribe a nuestro correo [email protected], o envía mensaje, fotos o vídeos a nuestro WhatsApp al número 9991-501547.

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